«Mi vida…» «Mi cielo…» «Mi amor…»
 

Y no sé en qué momento pasamos de un mensaje a una conversación, de una conversación a vernos y de vernos a lo de siempre.

 

Otra vez caí.

 

Lo peor es que esta vez no puedo decir que no sabía. Sé perfectamente lo que pasa entre nosotros, sé cómo termina y, sobre todo, sé que ya no quiero estar ahí.

 

Pero basta con volver a escucharte para que todas mis decisiones empiecen a tambalearse.

 

Y aquí estoy, otra vez, preguntándome lo mismo:

 

¿Cómo me alejo de alguien a quien sigo queriendo, aunque sé que ya no quiero volver?

 

¿Cómo carajo se hace?