¿Por qué no fue?

 

Quizá me faltó valentía para decirte lo que sentía. Quizá los dos esperamos demasiado. O simplemente no supimos qué hacer con aquello que nos pasaba.

 

Quién sabe.

 

Ha pasado tanto tiempo que nuestras vidas ya son otras. Tenemos historias, compromisos, personas a nuestro lado y una cotidianidad que construimos lejos de aquel nosotros que nunca existió.

 

No quiero volver. Ni estoy esperando que pase algo.

 

Pero hoy te recordé.

 

Y por un momento me pregunté cómo habría sido nuestra vida si entonces nos hubiéramos atrevido.

 

Ahora estamos en otras historias, con otros cuerpos…

 

Y en otras camas, en otra vida.