No estoy en guerra
ni en sumisión.
No estoy en contra de los hombres.
No comparto el silencio
ni los secretos, ni la violencia.
Solo quiero algo simple y profundo:
que mujeres y hombres
podamos vivir libremente,
vivir equitativamente,
y que internamente
nos sepamos vistos, honrados y reconocidos.
Para mí, ser mujer
no tiene una sola forma.
Todo es posible.
Es escuchar las voces
de las mujeres que vivieron antes
y también escuchar
mi propia voz
diciéndome:
ya puedes.
Y quizás lo más poderoso de todo…
Poder mirar a mi hija
y decirle con certeza:
tú puedes.
Ver a mi hijo
y decirle también:
tú puedes.
Porque al final,
mujeres y hombres podemos.
Que hoy tu alma
se sienta mirada, honrada
y acompañada. ✨
Te acompaño a reescribir historia